Soy de los que se quedan
siempre en la despedida,
envidiando el trayecto
y la margen opuesta,
de los que hacen amarras
de sus brazos,
de los que siempre tejen
y destejen
el ejercicio inútil
de ser fiel a lo incierto,
de los que lanzan
los deseos a un mar
que nada trae de vuelta,
de los que se aferran
al pensamiento
como el clavo encendido
de su única aventura.
Vaya nivel...extraordinario poema, como todos, en realidad, los de tu libro, "Nada nuevo en la sombra" premio Marina Romero, con absoluta justicia, de hace unos años. Tú, que no quieres honores ni reconocimientos, prefieres huir del brillo, pero eres una escritora como la copa de un pino. Este poema, solo una muestra de tu obra, lo demuestra. Algún día saldrá del todo a la luz tu extraordinario talento, ese que quieres ocultar en la sombra...a diferencia de otros que solo desean figurar en primera línea...de la nada.
ResponderEliminarNo era de estrañar que me llamara la atencion el título,pues mi blog se llama igual pero todo junto y en minuscula (clavoardiente). Como muy bien lo justifica en su impresion Emilio Porta, tienes un
ResponderEliminarestilo personal y eso siempre es importante.