Mi padre era un buen hombre
y era un buen pescador,
que atravesaba el río de la vida
—unas veces alegre, otras borracho—
con el agua hasta el cuello.
No sabía nadar, pero fumaba.
Y en más de una ocasión
salvó la vida gracias a la luz
que le daba el cigarro.
Pero después de muerto
ya no pudo salvar nada de nada,
incluso ni la vida.
Y dejó de fumar.
(de Álbum de familia)
Album de familia, bien lo sabe Joaquin, es uno de mis libros preferidos de Poesía. Una pequeña obra maestra. Es un honor para nosotros que una página suya alumbre este rincón de Netwriters. Gracias Joaquin.
ResponderEliminarGracias Joaquín. Es un placer estar a tu lado. Mi gran abrazo, maestro
ResponderEliminarBufff, vaya poema. Es un verdadero placer leerlo.
ResponderEliminarEnhorabuena