En las pausas, intento reparar mi pluma fuente: aún se queja, emite un leve sonido, mientras la desplazo por la hoja. No quiero que sufra, le pido que sea dócil, que me ayude a sortear esta aventura. No me oye.
Tampoco quiero gritarle, se podría molestar. Le busco una mejor posición en mi mano. No responde.
La pluma es un buen pretexto para estar en este cuaderno. Es ya la tarde de un viernes veintisiete que no volverá. Y yo mañana estaré de nuevo, despierto. Paso la lija por el punto de la pluma. Una vez más la lija sobre ella. Le detecto su dolor: silencioso.
Insisto.
Ahora está mejor. Así
en la vida
(Fragmentos del libro “Horas sedentarias”)
Extraordinaria tu aportación,
ResponderEliminarCarlos. Tomé esos dos fragmentos y creo que dan muy bien el alto tono de tu obra
Espero que sigamos mucho en contacto. Ojalá en la Red social de escritores de Netwriters www.netwriters.eu a la que te invito a entrar y que nos vendrá muy bien a todos. Un abrazo solidario y admirado
Es hermoso el hecho de transmitir conocimiento, emociones, sensaciones por medio de una palabra que se hace, poema, una pluma que no solo recorre un lienzo, recorre una vida, un tiempo, un espacio, eso que eres, tu esencia, tu paz, tu amor.
ResponderEliminarNallely Hernandez