Mira, no compares. Él me oprime, me golpea… y yo he de seguir
teniendo la cabeza erguida y fría, mantener la buena apariencia,
aguantar sus mazazos...
Tú sólo tienes que soportar un poco de mareo. ¡No te lamentes, que
te quejas de vicio! Encima tienes fama: eres un símbolo a la hora de
calificar cierta falta de cordura.
¡Un poco de comprensión, por favor!
(Le dijo la punta al tornillo)
Fantástico, Julia, me ha gustado mucho el juego y la sorpresa. Más que la cosificación de lo humano, se trata de la humanización de las cosas. Llevado al terreno literario, permite entradas de la calidad e imaginación de la tuya.
ResponderEliminarUn abrazo y que no nos mareemos en esta navegación. No creo, pues parece que tenemos un buen barco, una respetable y entusiasta tripulación. y un buen pasaje inicial. Recogeremos nuevos viajeros en diferentes escalas, pues la nave es grande.
Y tenemos mucho tiempo por delante para avanzar hacia las estrellas.