LA TRIVIALIDAD DE LO BELLO por Susana Lorente Gómez





Cuando la fantasía se aferra a un estado de ánimo, como un corazón que bombea en silencio la inminencia del enamoramiento, se autodecapita el sujeto para entregarse al ideal.  Y si este ideal es la escritura, una poética del escrito literario es posible. El enamoramiento deja a la lógica sucumbir junto a la ética del amor y se entrega a la estética de los afectos, que en cuanto a su composición como imagen melódica, cambia de instrumento en su pretensión de ser, aunque de manera fantasmal, en el yo, en la escritura. Una misteriosa relación que acaba con la aparente trivialidad de lo bello y concedida por las leyes del lenguaje, que permite el goce por la invención, y la sorpresa de la combinación de nuevas formas de decir que superan la propia vida del que escribe.  Lo que quiere decir,  nuevas formas de forjar la realidad donde todo lo vital es asumido por la obra, en su conjunto o parcialmente.  La osadía creativa deja a un lado la fórmula de los gustos contemporáneos, entrega a la mirada la complejidad estética del deseo y en su intento de dar expresión a una sustancia que no subyace en ninguna parte, nos hace humanos en un saber no sabido y estructurado poéticamente.  Así, el decapitado se deja llevar por el ritmo de lo escrito y sonríe con su exaltación pasional. Pero el secreto le obliga a esperar al final, cuando sin quererlo, haya perdido el interés para así, hacerse futuro.



1 comentario:

  1. Extraordinario pequeño ensayo, Susana, donde tu conocimiento del interior, como profesional de la Psicología, se funde con tu capacidad de expresión literaria para conformar un texto de gran interés y belleza. Me alegra mucho que estés en Netwriters, en este día especial y que éste sea el principio de una buena colaboración.

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