DRAGÓN (fragmento) por Antonio Castillo-Olivares Reixa





     El cielo sobre el mar. Arriba nubes y gaviotas, olas y espuma debajo. Y en medio, una lengua de tierra, un cabo, una meseta. Encima de ella, aproximadamente en su centro, un laberinto figurado, un menguado dédalo de paredes circulares, más bien decorativo y simbólico. Dentro, en el cogollo de su meta, un orificio en el suelo como de un metro de diámetro, quizá menos, cubierto por un preventivo enrejado, muestra la entrada a una oscura, profunda y siniestra sima.
     Inclinados hacia ella, un padre y su hijo aguardan expectantes, no por mucho tiempo. De repente, oyen un lejano y ronco rugido, y tras unos instantes de silencio, un soplo huracanado, húmedo, tibio y maloliente, a azufre si se pone imaginación, surge bufando por la hendidura. Su intensidad es suficiente como para despeinarles y hasta, por unos segundos, dificultarles levemente la respiración.
     El mozo, con expresión arrebatada, percibe sorprendido el fenómeno. Su progenitor le observa con deleite:
     - Ahí lo tienes, paquito, ¡el dragón!
     - Venga papa, ya vale de broma. A lo mejor te crees que soy todavía un crío. Sabes perfectamente que será el ruido del oleaje. Total el mar está allí mismo- señala la pared del laberinto, hacia donde estima su dirección- a cien o doscientos metros, no más. Habrá una cueva submarina y las mareas, las olas y todo eso… esa es la explicación. Tu rugido y el aliento del dragón, je, je, quizás un pequeñín se lo tragara, pero yo ya soy un poco mayorcito, ¿no te parece?
     - La cueva submarina… ¿la has visto tú?




5 comentarios:

  1. Que gran y curiosa entrada, Antonio. Ni el dragón ni la cueva existen en tu relato...o fragmento narrativo. Parece como si el racionalismo tuviera sus escalas...hemos creado otro mito de la razón...sin darnos cuenta de que, incluso la percepción, es distinta en unos seres u otros. La realidad objetiva no existe. No es lo mismo lo que ve un pez que lo que ve un mamífero o una mosca. Lo que creemos es solo la ilusión de nuestros sentidos...magnífica tesis, magnifica y sorprendente resolución, como corresponde al buen escritor que eres. Un abrazo Antonio.

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  2. Habrá que leer eso completo. El fragmento invita.
    Gracias por estar aquí.

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  3. Un placer, querido Antonio, verte por aquí, en estos railes que nos llevarán al otro lado del mundo, por cuevas y con/sin dragones. No sé por qué será pero me ha recordado CERCLE, y pienso que podría ser una muestra de esa segunda parte que todos esperamos.

    Un abrazo.

    Alex

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  4. Atonio, aquí estamos compartendo otro espacio. Más ocasiones para encuentros, para hablar de lo divino y de lo humano...y de dragones, que si existen...una vez yo lo leí.

    Besos y abrazos.

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  5. Mila Aumentefebrero 22, 2011

    Que bien escribes, Antonio. Me ha encantado leerte.

    Un beso.

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